El «estilo suizo» o el Estilo tipográfico Internacional, surge en la década del 50 como un movimiento de diseño inclinado a un objetivo específico: el diseño como función social.
Los orígenes del movimiento se vinculan con el norte Suizo. En Zurich los trabajos de Ernst Keller, diseñador y profesor de la Escuela de Artes aplicadas de Zurich, cimientan sus enseñanza en el pensamiento de una solución al problema del diseño que debía surgir de sí mismo. El resultado es una diversidad resolutiva aplicada a logotipos, carteles y tipografías.
La otra ciudad Suiza que es fundamental en el surgimiento y asentamiento de estos nuevos conceptos es Basilea. En este caso los planes de estudio de la Escuela de Diseño de Basilea estructuraban sus programas en base a la geometría fundamental de cubos y líneas. Théo Ballmer, quien recibió formación en la Bauhaus con influencias de Gropius y Klee y Meyer entre otros, realiza sus aportes vinculados a la utilización de una retícula aritmética de alineaciones verticales y horizontales que servían de base para la composición de carteles.
El estilo se configura en torno a ciertas características sobresalientes, por ejemplo; organiza los elementos de la composición de manera asimétrica, distribuye los elementos sobre retículas matemáticas, utiliza texto jerárquico, fotografías y un predominio de alineación justificada a la izquierda.
La transición del Estilo Tipográfico Internacional hacia la era digital ha sido un proceso natural, donde los principios fundamentales de este movimiento han continuado influyendo en el diseño contemporáneo. La adaptación a las plataformas digitales ha permitido una expansión y evolución de sus características distintivas.
En el contexto digital, la asimetría en la composición se ha vuelto aún más relevante, ya que los diseñadores tienen que considerar múltiples dispositivos y pantallas de diferentes tamaños. La flexibilidad en la distribución de elementos sobre retículas matemáticas se ha convertido en una práctica estándar para garantizar la coherencia visual en diversas interfaces.
La jerarquía tipográfica, una piedra angular del Estilo Tipográfico Internacional, ha encontrado nuevos medios de expresión en la era digital. Mediante el uso de diferentes pesos, tamaños y estilos de fuentes, los diseñadores pueden guiar la atención del usuario y mejorar la legibilidad en pantalla.
Además, la incorporación de fotografías y gráficos en el diseño digital ha enriquecido la paleta de herramientas disponibles para los diseñadores, permitiendo una comunicación visual más dinámica y atractiva.
La alineación justificada a la izquierda sigue siendo una opción común en el diseño digital, especialmente en entornos web donde la legibilidad y la fluidez son prioritarias. Sin embargo, la exploración de nuevas formas de alineación y disposición de elementos es constante, en respuesta a las demandas cambiantes de los usuarios y las tecnologías emergentes.
Por: HYPO
